
La deportista socuellamina Irene Ruiz ha completado este sábado una auténtica hazaña deportiva en la Gran Fondo Sierra de Albacete, una exigente prueba ciclista celebrada en Riópar y enmarcada dentro del prestigioso calendario internacional de la UCI.
La marcha, que reunió a alrededor de 2.200 participantes, planteaba un recorrido de enorme dureza no apto para cualquiera: 165 kilómetros, un desnivel positivo de 3.200 metros y la exigencia de coronar seis puertos de montaña. Un desafío físico y mental que la de Socuéllamos superó con nota.
Superando las dificultades iniciales
Irene Ruiz afrontaba la cita con el objetivo personal de comprobar si era capaz de gestionar una carrera de estas características, mantener buenas sensaciones y cruzar la meta disfrutando de la experiencia. La socuellamina completó la marcha en un tiempo cercano a las seis horas, en una jornada en la que supo alternar los momentos de disfrute con los de sufrimiento en los tramos más duros. Para lograrlo, contó con el apoyo incondicional de su pareja, que la acompañó durante la prueba, así como con el gran ambiente de compañerismo que se vivió entre los ciclistas a lo largo del camino.
El mérito de Irene Ruiz es aún mayor si se tiene en cuenta la complicación del inicio. Al no estar organizada la salida por cajones y partir desde una posición bastante retrasada, el numeroso pelotón provocó un tapón que le impidió coger un ritmo fluido hasta el kilómetro 11.
Un resultado de nivel internacional
A pesar de perder un tiempo precioso en los primeros compases, la ciclista firmó una espectacular remontada y un resultado deportivo sobresaliente, finalizando como segunda clasificada en la categoría élite femenina y logrando una fantástica décima posición en la clasificación general femenina. Un éxito rotundo que confirma el gran estado de forma y el espíritu de superación de la atleta socuellamina en el panorama ciclista.



